27 noviembre, 2020

La Balanza Prensa la Noticia

Noticias del Valle de Toluca

Gobierno Paralizado y Tiempo de Candidatos

  • Gobierno Paralizado.
  • Tiempo de Candidatos.

Por Rafael Loret de Mola

Un gobierno sin pilares se derrumba, salvo en México en donde, como lo atestiguamos hace treinta y dos años tras los terremotos que colapsaron varias sedes oficiales, las acciones corren por inercia y nada sucede cuando llegan los movimientos telúricos de la política. Recientemente lo observamos con la salida, desde hace semanas concertada, de Raúl Cervantes Andrade de la Procuraduría General, el tercero de lo que va del sexenio peñista, cuando tiró su renuncia, en una comparecencia en el Senado con tintes de rabieta –“no quiero prensa, es una reunión privada”, argumento inadmisible cuando se daba en el recinto de la Cámara Alta y el personaje era funcionario público-, por considerar que su figura -¡qué importancia se dio!-, detenías las iniciativas de los operadores de Los Pinos.

Se fue Cervantes Andrade –el segundo apellido es necesario, no sea que Aurelio Nuño lo confunda con “el manco de Lepanto”-, sin sutilezas ni sorpresas acaso como él pretendía, en los prolegómenos de los inefables “destapes” de candidatos y con la Procuraduría General convertida en un espejismo irrelevante, por donde pasan los criminales que el sistema lincha y son más fuertes las ausencias de quienes ejecutan y siembran el terror por todo el país.

Los otros procuradores “peñistas” fueron Jesús Murillo Karam, integrante del grupo hidalguense cuya salida –por enfermedad, dijeron-, redujo la operatividad de su coterráneo, Miguel Ángel Osorio Chong y acaso lo hundió en las redes de complicidades tejidas por el primero; luego siguió la abogada “televisa”, Arely Gómez González-Blanco a quien recibieron con la peliculesca fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán por aquel túnel en donde hasta sus pantuflas dejó. Si le sirve a éste de consuelo yo podría devolvérselas, previa gestión con un amigo mío. ¿Cómo es que no se han inventado una serie como la de la “Fiscal de Hierro”, en donde se pinta, de cuerpo entero y con bastante acierto, al nauseabundo proceder judicial en México? Sería un éxito si se da cuenta de los encuentros del célebre “capo” con algunos miembros del gabinete peñista y de otros infiltrados en la oposición como, digamos, Emilio Gamboa y Manuel Bartlett. Si quieren más nombres no cabrían en este espacio.

Y luego, Cervantes. ¿Alguna de las graves afrentas contra los mexicanos fue atendida? Ni siquiera los palpables casos de corrupción –Higa, Odebrecht y Norman Foster con su aeropuerto empantanado-, ni las masacres humanas cometidas en Tanhuato, Tlatlaya, Allende –en tiempos de calderón-, Apatzingán ni las cientos de desapariciones forzadas, entre ellas las de los normalistas de Ayotzinapa que pusieron a esta población de Iguala, Guerrero, en el mapa de los horrores y la barbarie.¡Y ya hasta hubo alternancia en esta entidad… a favor de un priísmo igualmente matón y repulsivo! Nunca sale ganando la sociedad. 

México, traicionado y ofendido, reclama justicia y se encuentra con sitios vacíos… hasta que pasen unas elecciones ya, desde ahora, amañadas.

La Anécdota

¿Candidatos? ¿O más bien “paleros” de algunos de los que ostentan el verdadero poder y sólo muestran, de vez en cuando, los rostros? Digamos como el “zar” de la minería, Germán Larrea Mota-Velasco, quien atesora la segunda mayor fortuna del país o el mismo Carlos Slim Helú quien no se muestra cuando patrocina a periodistas “reconocidas” en su afán de tranzar con Andrés. ¡Si supieran las dimensiones de sus arreglos multimillonarios con la mártir de la información!

En esta nación, despiadada con sus hijos y generosa con los dueños del capital especulativo, los candidatos son sólo paliativos a una realidad que muchos no desean ver y otros ignoran: el poder económico marca las rutas en complicidad con las potencias del orbe, los ataques cibernéticos y los farsantes con caritas de redentores y almas antimexicanas.