27 octubre, 2020

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Rafael Loret de Mola – No Olvidemos Contar

RAFAEL LORET DE MOLA

  • No Olvidemos Contar
  • Victoria y Verdades
  • Señores Damnificados

Por Rafael Loret de Mola

Rafael-Loret-de-Mola-No-Olvidemos-ContarUn nuevo y flamante aeropuerto para la ciudad de México –en terrenos mexiquenses, claro-, veinticuatro proyectos para el área ferrocarrilero –con sus hermanas Verónica y Ana Cecilia en condición de concesionarias principales-, cuarenta y seis autopistas y, rematando, la ampliación de cuatro líneas del Metro capitalino. En cuanto a los trenes de alta velocidad y los beneficiarios de la nueva estructura del subterráneo debemos subrayar que de deslizan igualmente hacia el Estado de México. En el fondo, el presidente enrique peña nieto sigue pensando y actuando como gobernador de esta entidad bajo la conducción del perseverante Grupo Atlacomulco. A un año de distancia de los anuncios sólo hay árboles talados en el Monte de las Cruces y lo anunciado va en camino de convertirse en el más grave fraude contra la nación de la historia.

No, no se trata de arrojarle la sal a nadie ni de denostar por antipatías personales. El hecho concreto es que, cada septiembre, nos ofrecen el oro y el moro para luego recibir carbón como los niños malos a quienes desprecia el personaje rojo inventado por la Coca-Cola, tan querida por vicente fox porque en esta empresa se formó intelectualmente con las consecuencias ya conocidas para el país entero. Quizá por lo anterior, el señor peña ha puesto tanto interés en el maltrato infantil y no sólo por los agravios sufridos por los pequeños emigrantes, piezas de caza valiosísimas para los “minutemen” de Arizona y la nueva horda de la Guardia Nacional estadounidense asentada en Texas como amenaza latente contra nuestra precaria soberanía; de esto, por supuesto, no habla el mandatario federal, tampoco de las reiteradas ofensas del “pato” Donald Trump de quien nos defiende sólo el venezolano Nicolás Maduro, ni tampoco sus acostumbrados corifeos. Veremos si alguno de los secretarios de Estado –el de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el primero-, se anima a explicarnos, al Congreso y a la ciudadanía, el fenómeno y las razones por las cuales se mantuvo oculto durante varios años. ¿O fue mera casualidad descubrir los hechos ominosos?

La perspectiva, por desgracia, no es distinta a la de los predecesores de peña nieto quienes, desde siempre, presumían por logros no realizados. Por allí, en la carretera entre Coatzacoalcos y Villahermosa, cerca de Cárdenas, se alza un puente que no atraviesa río alguno ni calle ni avenida ni vía de tren. Le llaman “el puente de la corrupción” –me encontré con otro entre Reynosa y Matamoros recientemente- y vaya si lo es; data de la época de echeverría y un tuvo otra utilidad que cobrar las onerosas comisiones por una obra absolutamente inútil en una zona densamente poblada y miserable. Aquí no llega la riqueza petrolera pero la demagogia tiene un nivel altísimo para disfrazar la inmoralidad pública. Por desgracia, la costumbre no ha cesado y la complicidad entre algunos consorcios, ahora en su mayor parte provenientes del Estado de México o de familias relacionadas con esta entidad, como los Hank Rhon herederos del célebre maestro de Santiago Tianquistenco, y el gobierno de la República es mayor cada día en desdoro de los equilibrios sociales, de aquello que llamábamos justicia y sólo se ha quedado en esbozo retórico.

Por ello es difícil creer en las ofertas del señor peña nieto. Máxime cuando se ha hecho público que no aumentarán las tazas impositivas –ya subieron lo suficiente para un sexenio y aún así son tan escasas como las ideas de los operarios de Los Pinos-, mientras el poder adquisitivo desciende y no hay manera de frenar el fenómeno. Hace dos años, por ejemplo, todavía con calderón sentado en la silla presidencial, bebiendo claro, el ingreso familiar se calculaba en mil 592 pesos en promedio; ahora, sin considerar la carestía paralela, es de mil 516 pesos, casi ochenta pesos menos lo que representa apenas un poco más de un jornal diario de trabajo con ingresos mínimos en la zona “A” durante 2014: 67 pesos con veintinueve centavos.

Sin mayores ingresos, agotadas las líneas de crédito –entre otras cosas por la recesión en Estados Unidos y la Unión Europea cuyas crisis son una bicoca comparadas con las nuestras-, ni políticas impositivas para saldar los apremios inmediatos y un poder adquisitivo general a la baja, imparable hacia los abismos de la impotencia, ¿cómo se podrán financiar las espectaculares obras anunciadas por el titular del Ejecutivo para alentar con ello a la población ingenua sobre los réditos automáticos de las reformas recientemente aprobadas?

Y vuelta a lo mismo: se insiste en que, quizá dentro de dos años, bajarán los precios de la luz, el gas y las gasolinas. Pero de la fecha de hoy hasta que sea realidad la “promesa” gradual, las alzas previstas superarán por mucho las rebajas que nos ofrezcan para animar a la población a sentir que nuestro petróleo, en manos extranjeras, nos rinde más, mucho más, que cuando supuestamente era nuestro y no recibíamos, directamente, nada a cambio. Este es: son mejores las migajas sobre las manos a la riqueza colectiva con la cual pudieron financiarse obras de infraestructura indispensables para no asfixiarnos en el atraso respecto a las demás naciones de Latinoamérica; y aún así, la ingente economía nacional, respecto a los salarios mínimos, nos sitúa por debajo de los umbrales del hambre y a la cola de nuestros hermanos del sur. Todo ello como consecuencia de la inmoralidad y la torpeza en la conducción nacional.

Menudo favor nos hicieron los mandatarios que prometieron un “cambio” y se quedaron mirando a las estrellas mientras sus hijos y socios se forraban de verdad. ¿Moches? Bastante más que eso: una confabulación contra los causantes de muy elevada envergadura, con permanentes concesiones a los miembros de las “primeras familias” en cada época. Por ejemplo, ahora ya se sabe que detrás de los proyectos sobre los trenes de alta velocidad se encuentran las hermanas de peña nieto, muy orondas, bajo la atenta mirada y cuidados del general secretario salvador cienfuegos zepeda, cuya condición de ministro no le impide ser socio o cómplice de las damas en cuestión, rehabilitando, además, al pelafustán rielero, Víctor Flores Morales, con evidencias de desvergüenza y amoralidad tan notables que no pueden ocultarse ni con el supremo dedo de Los Pinos.

Nos sigue, por tanto, dando atole con el dedo. Les aseguro que nada me haría más feliz que ver realizados los proyectos enumerados sin necesidad de llegar a los “machetazos” con los pobladores de San Salvador Atenco, por donde se insiste se alzará el nuevo campo aéreo con pingües ganancias para las prósperas familias mexiquenses, los Hank por supuesto como reyes de las comunicaciones y los Alemán, la familia “posrevolucionaria” más exitosa de todos los tiempos aun cuando se conocen los tremendos yerros de Miguelito, el junior del ex presidente, cuando estuvo al frente del gobierno veracruzano. Entre ellos sorberán el “caldo gordo” hasta las últimas gotas. Ya lo verán.

No me queda la menor duda acerca de que los integrantes del clan peña nieto habrán de salir como sus predecesores: con las manos llenas y sucias. Como es costumbre, a cuantos llegan a la residencia oficial les llegan los aguijones del virus del olvido y se creen eternos sin considerar que los sexenios “son cortos” como alegaba el cacique campechano carlos sansores pérez, ladrón y asesino. Cuando despiertan a la realidad, tras el finiquito ineludible –más si se confirma la enfermedad progresiva del mandatario lo que explicaría la aceleración de los negocios en 2015-, las pesadillas se tornan monstruosas y se opta por encontrar alguna vía segura hacia la impunidad.

Por último, detesto el nuevo ritual, con el Palacio Nacional plagado de elementos de la “high-life” y algunos congresistas más callados que cuando están frente a sus esposas, aduciendo que como presidentes de sendas cámaras los perredistas también deben ser institucionales, faltaría más, negando con ello, esto es con un silencio cómplice, cuanto gritaron, manotearon y exigieron en torno a la repelente reforma energética sin el menor consenso popular y el aplauso d los oligarcas de siempre. Si esto es un avance, prefiero voltear hacia atrás.

Qué terrible es, cuando menos para este columnista, amanecer cada día con la misma pregunta: ¿Hasta cuándo? 14 de Octubre. PARO NACIONAL.

Debate

El PAN se para el cuello asegurando que las reformas peñistas, tan exaltadas ante un público incondicional en Palacio Nacional –con el zócalo convertido en estacionamiento gigantesco cual si se tratase de un nuevo escenario sucedáneo de las carpas de la encendida oposición-, fueron una “victoria moral” para ellos y, además, justifican la tardanza en su implementación, luego de doce años de gobiernos filiales, a la falta de generosidad de sus adversarios cuando gobernaban fox y calderón quienes estaban listos a llevarlas adelante. Mentira tras mentira, como algunas que llegan desde allende el mar. Ahora, claro, ni mencionarlo.

Imaginemos otro escenario: que Josefina Vázquez Mota, la abanderada panista en las elecciones presidenciales de 2012 y, sin duda, la mejor carta en ese momento del partido en el poder, hubiese ganado las elecciones y fuera hoy la primera mujer en la Presidencia de México. ¿Habrían podido lograr los consensos necesarios, entre sus opositores con soslayo de la soberanía popular –el término que carcome la vanidad de la clase política-, para sacar las reformas, once nada menos, propuestas por el señor peña? Me temo que, en tal caso, como fox y calderón, habría escondido la cabeza como una avestruz asustada por las presiones. De hecho, en las funciones públicas la dama padecía horrores cuando debía confrontarse con los diputados. Imagínense cuanto estaría sucediendo, ahora mismo, en México.

¿Y con López Obrador? Bueno, el personaje es tan contradictorio –y ello no pone en duda su liderazgo real-, que no podría definir si su discurso sería equivalente al pronunciado durante su gestión como jefe de gobierno, en el sentido de que PEMEX “debía abrirse” a la inversión privada como está ampliamente registrado para furia de él mismo, o si, de plano, iría a la par con su postura actual de defensa del patrimonio nacional, de nuestro subsuelo, que nos están arrebatando a la mala. Ya en el poder, mentalmente equilibrado por el afrodisíaco del mismo, podría hacer una u otra cosa llevando en las alforjas a sus incondicionales hasta que éstos se decepcionaran o lo exaltaran como héroe nacional.

Son figuraciones, no hubieras, para exhibir a quienes insisten en que sólo peña es responsable del desastre. No es así; le acompañan todos sus cómplices en distintos partidos políticos. La partidocracia en plena hasta en los más radicales.

La Anécdota

Al presidente peña le llegó septiembre, con la lectura de su tercer informe, con presuntos damnificados en las costas del Golfo y el Pacífico de acuerdo a los meteoros anunciados que suelen ensañarse con la geografía nacional. Y cuanto falta aún.

En tiempos de echeverría, se contaba, con cierta maldad, que al llegar éste a Venecia y observar las góndolas transitando por las acuíferas calles de la hermosa ciudad, no pudo contenerse y gritó:
–Señores damnificados: ¡México viene a rescatarlos!

Y es que en política los desastres naturales anuales tienen la “mayor importancia”. Malo cuando no hay razón para las fotos cargadas de “buena voluntad” para observar los dramas con la bella y ahora impopular primera dama en buen plano: el de las villanas del celuloide y la televisión.