14 mayo, 2021

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Política en Tacones: Te Lo Dije

Por: Ángel Omar Barbosa

La reforma energética ha sido promulgada por el ejecutivo y para quienes la apoyan estarán más que contentos por esto. Festejarán los resultados obtenidos en las cámaras y estarán más que seguros que con la consulta popular (aún sin confirmar) no cambiará nada de lo que se ha aprobado.

Sin embargo, los opositores ponen ahora toda su confianza en que con dicha consulta la reforma energética dará marcha atrás y las trasnacionales no consumirán los recursos naturales de nuestro país. Incluso, el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, una vez promulgada la reforma aceptó desconfianza, pese a que su partido fue uno de los que votó a favor. La imagen del partido empeora si tomamos en cuenta el video mostrado en las redes sociales y medios de información donde se muestran a sus militantes bailando y disfrutando la compañía de lo que parecen ser escorts, mujeres contratadas para deleitar y divertir a los hombres presentes de la fiesta.

De acuerdo con la página http://reformas.gob.mx/ menciona que la reforma energética, nombrada como la madre de las reformas, “es una oportunidad histórica con la que México podrá aprovechar sus recursos energéticos de forma racional, sustentable y con apego a los principios de soberanía nacional, eficiencia económica y beneficio social”.

Después de aprobadas las reformas anunciadas a inicios del sexenio de EPN muchos opositores están en contra de ello solo por la imagen del presidente. Pero seamos claros. No podemos reclamar el desempeño de un presidente si el la población comete peores errores. Es cierto, la reforma energética, laboral y educativa dejó más dudas que respuestas como el por qué se autoriza a los patrones el pago de menos de 10 pesos la hora a los universitarios recién egresados como incentivo de su primer empleo cuando bien sabemos que esos diez pesos no son suficientes para mantenerse con vida en este país; Cómo va a recibir México a magnates del petróleo vigilando su actividad sin que estos logren saquear nuestras riquezas como lo han hecho algunas marcas cono Shell en la Antártida o que no haya más accidentes lamentables como la de British Petroleum; De qué manera lograrán solucionar el rezago educativo en nuestro México cuando los problemas de Oaxaca y Michoacán, los estados más perseguidos por las marchas de maestros reclamando que las plazas puedan ser heredadas sin necesidad de una preparación previa, no ven la solución ni siquiera a mediano plazo.

Es cierto que estas reformas principalmente traen muchas dudas sobre los resultados que se esperan, pero las actividades, posturas y pensamientos de muchos mexicanos no están a la altura suficiente para reclamar sobre ello. ¿Cómo podemos alzar la voz contra un presidente que no lee cuando México tiene una lectura per cápita de 2 libros por año? ¿Por qué descalificamos el pésimo inglés del mandatario federal cuando exageradamente diré que menos de la mitad no sabe hablar otomí? ¿Qué se puede decir sobre los panistas videograbados en una fiesta con damas de compañía cuando las amas de casa y esposas son contagiadas por enfermedades venéreas debido a la infidelidad de sus esposos? ¿De verdad queremos alzar la voz para impedir que la reforma energética sea un hecho cuando el país no quiere leer, no quiere una educación digna, se conforma con un salario mínimo, cuando entra en una esfera de conformismo?

Difícilmente la reforma podrá cambiar con la consulta ciudadana, no podemos quitar tampoco el dedo del renglón, pero si en verdad la ciudadanía se interesase de verdad no solo las redes sociales estarían mostrando su interés, también los correos y teléfonos de los legisladores no dejarían de sonar debido a las dudas y voces de los mexicanos esperando una respuesta oportuna, si van a ganar más que el salario mínimo (mucho más) que sean capaces de responder a nuestra fuerza como ciudadanos. Para eso les pagamos con nuestros impuestos, aunque no queramos.

Al final las reformas estarán para cambiar a México, aún no sabemos si para bien o para mal, pero si ya es inevitable que esto ocurra desearé que el ejecutivo, y no los opositores, pueda decir con resultados: “te lo dije”.