29 noviembre, 2020

La Balanza Prensa la Noticia

Noticias del Valle de Toluca

Rafael Loret de Mola: La Espada y la Pared

RAFAEL LORET DE MOLA

*La Espada y la Pared
*(In)Justicia Hispana
*Cartas a Santa-Claus

Por Rafael Loret de Mola

Rafael-Loret-de-Mola-La-Espada-y-la-ParedEl calvario vuelve a representarse aunque no sea el Redentor el crucificado sino una nación atenazada por la demagogia, la impudicia y un sistema estructuralmente ineficaz y diseñado para mantener el estado de cosas con o sin confluencia de la voluntad general. Estamos atrapados en una trampa vulgar en la cual no tenemos otras opciones que resistir o pretender que, de cualquier manera, estamos mejor así, trabados y saqueados, que si buscáramos escapar de la asfixia. No son pocos quienes piensan así y solicitan que dejemos en paz a peña nieto con el propósito de darle una oportunidad para cumplir lo ofrecido -¿otras reformas sobre un espectro jurídico colmado de parches?-, aunque la secuela de errores gubernamentales señale hacia una nueva catástrofe. El presidente ya perdió la historia y seguimos sumando fracasos.

En la balanza no sólo admitimos las socorridas transformaciones del aparato de seguridad del Estado –en un vaivén que evidencia la incertidumbre del mando y la pobreza de las opciones, repetitivas-, sino la realidad de una economía débil, y por tal vulnerable, por más premios atesorados por el doctor Luis Videgaray Caso, titular de Hacienda, en su lucha por ascender el escalón final hacia el poder. También josé lópez portillo fue lanzado desde la misma dependencia y su aterrizaje fue un caos con la oligarquía furiosa, el pueblo desconcertado y el juicio final de su gestión tremendamente adverso. Ni siquiera le dieron tiempo para asegurarse sobre los efectos de la estatización bancaria porque su sucesor, el nefasto miguel de la madrid, tranzó cuanto pudo y acabó entregando a los banqueros rufianes la mayor indemnización de todos los tiempos: esto es, logró la “hazaña” de premiarlos una vez más; la primera fue cuando saquearon sus propias empresas; la segunda cuando nunca revirtieron las fugas de divisas que alcanzaron, nada menos, cuarenta mil millones de dólares –equivalente a la mitad de la deuda externa reconocida entonces-, y finalmente al recibir, como una millonaria consolación, una jugosa compensación a través de una década paralizante precisamente por los compromisos adquiridos por el mandatario embaucador, de la madrid, con los dueños de las mayores fortunas del país y el arribo de nuevos especuladores con la insignia de socios de los perentorios usufructuarios del poder.

El caso es que ernesto Zedillo, el gran simulador, trazó la ruta sobre la que transitaron los fox y calderón como signo de fortaleza financiera medida a través de las reservas crecientes, por el momento conservadas en un punto fluctuante sobre los 192 mil millones de dólares –más de dos tantos comparando estas disposiciones con la deuda heredada por López portillo y ahora bastante corta si apuntamos el monto actual de la misma, superado hace un año el linde del billón, un millón de millones de dólares-. Para desgracia nuestra, la deuda ya no es manejable ante la ausencia de productividad del país y su rezago fiscal, para colmo.

De acuerdo a la prensa internacional –“El País”, martes 25 de noviembre-, se señala que la reforma financiera del señor peña no sólo no está dando resultados sino, además, está atascada por la ausencia de créditos y la pobreza de una recaudación filtrada por el narcotráfico en veintidós entidades de la República; esto es más de las dos terceras partes. Además, sólo una de cada cuatro empresas, sean medianas o pequeñas, se atreve a acceder al apoyo de las instituciones bancarias y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens Carstens, aconsejó a las mismas “tener cuidado” en este renglón porque han crecido los impagos, esto es la ausencia de liquidez para cubrir los compromisos adquiridos, como efecto de la baja en el poder adquisitivo; una crisis simulada o disfrazada para los carnavales políticos.

En su momento, cuestionamos a Carstens por proponer, con cargo a los mexicanos asfixiados por deudas y necesitados de invertir para salvar a sus negocios, limitar financiamientos que, desde luego, resultan muy atractivos para los neo-conquistadores dispuestos a sacar dólares de nuestro mercado para cubrirse las espaldas en Estados Unidos y Europa, sobre todo España, como lo hicieron en 2008 y han venido repitiendo en cada oportunidad. Con los préstamos tienen atados a sus clientes en espera de un colapso que les permita aplicar medidas tales como los desahucios sin que por ellos se pierda la obligación de pagar los adeudos. Este es uno de los dramas que llevó a los españoles con trabajo a la ruina, perdiendo propiedades y perspectivas.

Y no hablamos de los desocupados, uno de cada cuatro en la Iberia brava. Un desastre.

Pese a ello, nos quieren aplicar una fórmula similar. Los banqueros de fuera aducen que el crédito bancario concedido en México apenas alcanza el 19.5 por ciento del Producto Interno Bruto, muy por debajo de su otra caja de pandora, Brasil, en donde llegó al 47 por ciento. En Chile, el nivel rebasó el 83 por ciento del PIB lo que es francamente un espejismo con una larga cola a futuro y el desastre consiguiente. La política, recordémoslo, jamás se ha llevado bien con la economía aunque hubo un momento en el que los economistas tomaron las riendas y nos condujeron al quebranto brutal de 1995 del que muchos aún no se recuperan. No podemos olvidarlo.

Para desgracia nuestra, el precio del petróleo –esto es de la mezcla mexicana- sigue en caída libre: ha perdido diez dólares por barril en las semanas precedentes para situarse muy por debajo de las expectativas y de los 180 dólares. Y sigue para abajo, situándose en 178 dólares por cada barril; por ello, claro, se han retrasado los contratos ofrecidos por PEMEX en su afán de privatizar la riqueza de nuestro subsuelo, reforma tan aplaudida por los empresarios reaccionarios, siempre desdeñosos de la historia y sus grandes cumbres, dispuestos a hincarles los dientes, con ambición ilimitada y ofreciéndose como prestanombres a los consorcios internacionales, al oro negro… ahora devaluado. No es casualidad el retraso evidente de la puesta en escena. Otro de los grandes yerros de peña nieto y sus asesores de cabecera, desconocedores de la realidad nacional.

Por supuesto, los halcones de las finanzas –no me refiero a los militares vestidos de civil reaparecidos, incluyendo a no pocos agentes estadounidenses, el pasado 20 de noviembre-, se han dado cuenta, sobrevolándonos, que México requiere… de mayores empréstitos calculando los dólares de nuestras reservas internacionales. Y por ello, con la velocidad de un rayo, el Fondo Monetario Internacional, el mismo que nos hundió en la década de los ochenta del siglo anterior, se dice dispuesto a ofrecernos una nueva línea de crédito ¡por setenta mil millones de dólares! Esto es casi lo mismo que representaba nuestra deuda externa en 1982, hace treinta y dos años.

El cinismo fue de tal grado que carlos salinas anunció, eufórico, un superávit histórico en el erario general con un pomposo Pedro Aspe Armella inflándose de orgullo por haber vendido paraestatales redituables, como Telmex, y usado los altos precios del petróleo, entonces, para superar los quebrantos heredados; a la larga resultón peor porque dejaron de entrar corrientes de dinero importantes al gobierno federal porque las paraestatales vendidas ya no producían para éste. Auguramos, desde hace varios meses, que este camino, el mismo, nos podría llevar a un escenario similar con la perniciosa adjudicación de contratos para barrer con nuestro petróleo como sucedió bajo la actuación presidencial del general Álvaro Obregón cuando las compañías inglesas arrasaron con la Faja de Oro en Veracruz; ahora se le recuerda por la denominación de un aceite para automotores.

Mientras tanto, el dólar se encarece: superó los catorce pesos por unidad para felicidad de quienes manejan esta divisa y el euro, más caro aún, con fines de especulación falaz. Y nuestro gobierno… sigue hablando de reformas, las más improductivas, en plena debacle de la credibilidad pública. Cuando los bolsillos duelen, los políticos son llevados al paredón de los rencores insuperables. ¿No basta con esta enseñanza de la historia?

Debate

¡Cómo le temen en España al poder eclesiástico! Allá es rémora del franquismo y cuando le observan los pantalones –como decía mi inolvidable amiga Margarita Michelena-, se sitúan a media asta. Por ejemplo, basta que un Obispo “proclame” ser dueño de una propiedad para que ésta le sea entregada por los oficiosos gobernantes, sean de derecha o miembros del Partido “Socialista” Obrero Español. Ninguna diferencia con la Edad Media. Y contra este marasmo ni el Papa Francisco puede.

Ya se sabe que un joven granadino envió al Pontífice una conmovedora carta en la que señalaba a varios curas como pederastas porque habían abusado de él durante diez años, desde los ocho a los dieciocho. El argentino le llamó –dijo que hablaba el “padre Jorge”, su nombre de pila, pero luego aclaró su jerarquía-, y le aseguró que procedería contra este mal; en un segundo telefonema, instó a la víctima a denunciar a la mafia de los Romanones, así se hacían llamar los infelices con sotanas, y así lo hizo. Tres sacerdotes y un seglar, como consecuencia, fueron detenidos unas horas y liberados con argumentos baladíes. Así funciona la (in) justicia española, deplorable. A nivel bastante más bajo –y ya es decir- que la mexicana.

Así que la voz del Papa contra los pederastas es de menor intensidad por allá que los gritos de una histérica mentirosa y falaz que señala a su marido como violento en plena decadencia de valores; de la desigualdad indiscutible de la mujer, durante décadas, se ha pasado a una desigualdad mayor contra los hombres que, por supuesto, tienen vergüenza de referirle a un juez sus desdichas porque sólo obtendrían un gesto burlón sin consecuencias. Pero si una mujer gime, la Guardia Civil por entero le cae encima al supuesto abusador sin escuchar argumentos, ni siquiera cuando en el proceso se demuestra que las mentiras son exasperantes o si la dama reconoce haberse autoinfringido heridas que, en principio, le fueron adjudicadas al consorte.

Pero, por lo visto, sólo hay un poder más fuerte que la cursilería abominable, exasperante, de reconocer como veraz las voces de una histérica aun cuando se demuestra, me consta, su maltrato a sus hijos menores; el de la Iglesia católica que solía colocar a Franco bajo el palio de cada catedral que el dictador visitaba. No cuestiono a la fe sino a quienes, durante tantos años, la han usado para esconder sus bajezas y complicidades con la también execrable monarquía.

La Anécdota

Ya viene Santa-Claus y tengo en mi poder copia de algunas de las cartas que le enviaron algunos personajes mexicanos:

A).- Manlio Fabio Beltrones le pidió la renuncia de peña para treparse él.

B).- El señor peña nieto solicitó, además de una buena cirugía, un cerebro como el que el espantapájaros solicitó al Mago de Oz.

C).- La señora Angélica solicitó, con vehemencia, otra casita… pero invisible.

D).- Andrés Manuel escribió para tratar de que el ingeniero Cárdenas no vaya a tener la ocurrencia de unirse a MORENA y competir con él.

E).- Y felipe calderón, el más pequeño de los hijos del mal, sólo quiere… una buena botella de wiskey para seguir sintiéndose “el rey”.