28 julio, 2021

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Rafael Loret de Mola – ¿Para qué Sirven?

RAFAEL LORET DE MOLA

  • ¿Para qué Sirven?
  • De Firmas Inútiles
  • Arribo de Españoles

Por Rafael Loret de Mola

Rafael-Loret-de-Mola-Para-qué-SirvenNi fiscalías ni comisiones, mucho menos las de transparencia, sirven. Lo hemos venido diciendo, de manera reiterada, en nuestros espacios diarios. Con ello, claro, estamos atorados entre la injusticia y la ignorancia porque ahora es mucho más complejo intentar recabar información en las fuentes de datos que otrora eran más accesibles. Una muestra, la secretaría de Hacienda, cuyo titular luis videgaray caso más piensa en su postulación presidencial que en sus deberes, prefiere no exhibir los movimientos referentes a las deudas, pública y privada, interior y exterior, como lo hacía hasta hace muy poco dentro de sus indicadores básicos; y ello sucede, precisamente, cuando el renglón parece incontrolable al sumar más de un billón –un millón de millones- de dólares, esto es casi seis tantos más de lo ahorrado por el Banco de México como reservas, esto es ciento noventa mil millones de dólares, fluctuantes cada día.

Lo que sobrevive es la tendencia a la tortura, mental y física, como señala Amnistía Internacional, contra los sectores más vulnerables, desde indígenas hasta mujeres y niños emigrantes, con la siempre malsana colaboración del belicoso gobierno de los Estados Unidos lanzado ahora contra los yihadistas porque, lo entendemos, deben funcionar las industrias armamentistas para evitar mayores colapsos económicos. En todo momento, la gran potencia del norte debe mantenerse en guerra con una o más naciones bajo el pretexto de que asegura así a sus conciudadanos. Luego de las ejecuciones de dos periodistas la Casa Blanca considera tener argumentos suficientes para disponerse a bombardear a Irak y Siria con el apoyo de la Gran Bretaña, y su primer ministro, David Cameron, también herido por la suerte de un colega británico. La paz es y será una quimera en el orden mundial impuesto por Occidente.

Con tales desórdenes en la perspectiva internacional no sorprende que, en México, sigan dándonos el muy famoso “atole con el dedo”. El mandatario peña nieto anuncia obras que ya estaban planeadas desde febrero en el Metro capitalino y proyecta la construcción de un inmenso aeropuerto, que nos costaría en principio 170 mil millones de pesos, con la intervención de una constructora internacional, encabezada por Norman Foster y otra nacional que lleva adelante Fernando Romero, nada menos el yerno de Carlos Slim Helú –está casado con Soumaya, la hija mayor del potentado-, y a quien le fueron encargadas dos obras del Grupo: el Museo que lleva el nombre de su mujer y el de su suegra fallecida y el Acuario, instalado en frente del primero, que no deja de ser un atractivo masivo a varios meses de su apertura y al tiempo que se prohíben, en la ciudad de México, los circos con animales. Vivimos en la contradicción pura o simplemente la demagogia se ha apoderado de los funcionarios venales a quienes conmueven más los animalitos que los pequeños mexicanos en desgracia. ¿Acaso los peces exhibidos por Slim no están como en un circo acuático, en peceras que en nada se parecen a las profundidades marinas, con el único propósito de divertir y exhibir, para su conocimiento, las distintas especies que viven en los océanos. ¿No es el mismo objetivo que el de las antiguas carpas llenas de tradiciones?

No entiendo, a estas alturas, para qué sirven los debates camarales llenos de hipocresías. ¿Cuántos priístas legisladores, de verdad, hubiesen votado por la reforma energética de no ser un correligionario suyo, quien volvió a imponer la disciplina, presidente de la República? En voz baja, no pocos de ellos no sólo muestran sus dudas sino, de plano, rechazan la promulgada reforma, numen de los supuestos éxitos de dos años de administración peñista, pero no dejaron de votarla porque, de ir a contracorriente, dejarían tiradas todas sus aspiraciones personales en un entorno parecido al del Monte Calvario, en Jerusalén, la región más violenta del mundo –y no África ni México, como conferenció el pobre calderón, en un inglés burdo, en una de sus últimas conferencias pagadas, muy bien, en dólares; para eso sirve la organización llamada Latinoamerican Speaker, encabezada por Javier Díaz Brasseti, experto en caravanas en Palacio desde antes de su sólida amistad con los fox-.

Y, claro, como hemos venido diciendo en los veintitantos proyectos ferroviarios; los más son tan imaginarios como los parques temáticos, otra opción que ya maneja la secretaría de Turismo, primero con la heredera Claudia Ruiz Massieu –con cuya designación pretendió cerrarse el círculo sobre el asesinato de su padre, José Francisco, en septiembre del negro 1994–, y después con Enrique, hijo del nefasto miguel de la madrid, midiendo si puede atraerse a los inversionistas que desean edificar otro espacio como el de Las Vegas, en Europa en principio si bien el ayuntamiento de Madrid dejó ir la oportunidad por no poder acceder a las demandas descocadas de los socios. Pero, en nuestro país, tales exigencias –casi una designación de autonomía sobre la zona-, son perfectamente resolubles si impera, como sucede ya en todo, la voluntad presidencial.

Fíjense: el autoritarismo se reveló hace una semana con motivo de la lectura de un informe ajeno a los documentos entregados al Congreso en la sesión, ya no solemne, de apertura de trabajos. Por ello fue un agravio a la Constitución modificar la fecha, desde el año pasado, para el martes 2 del mes que corre, para el mensaje del señor peña y situarlo en el Palacio Nacional en donde fue recibido con aires de majestad o de alteza serenísima, con guardias de honor y mil doscientos invitados incondicionales –o con seguro en la boca-, para exaltar la prepotencia. Y en el Zócalo aguardaban los “valet parking” para evitar el escándalo de hace doce meses cuando la plancha de cemento fue inundada por automóviles de los intocables. Las desvergüenzas no tienen límites.

Y ni qué decir el discurso de peña y los subsecuentes de sus panegiristas en el sentido de que, con las once reformas aprobadas, México será un país “nuevo” porque, dentro de dos años, bajarán los precios de la luz, el gas y las gasolinas… bastante menos de las alzas acumuladas. Un revoltijo que no tiene sentido, ni fondo porque, además, es repetitivo: sus predecesores, sobre todo los panistas quienes no supieron gobernar durante doce años, repetían lo mismo y se auto elogiaban por cada foco encendido por su administración. ¿No recuerdan al pobre calderón presumiendo sobre el puente Albatros y la autopista entre Mazatlán y Durango, amplias vías para beneficio de los narcotraficantes, en primerísimo lugar? La secuela sigue y ya es un hilo muy viejo; y, por supuesto, hablar de cambio resulta tan caduco como echeverría a sus noventa y tres años.

¡Qué longevos son los predadores del país! Por ejemplo, Fidel Velásquez, el más charro de los sindicalistas, casi llega al centenario levantando sus propias estatuas en calidad de momia andante y murmurando posiciones que pudieron ser interesantes a mediados del siglo pasado, no en los últimos estertores de él y de la precaria CTM cuya fuerza ha disminuido tanto como la del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, aunque las quejas de la “maestra” Elba Esther Gordillo, aprehendida en febrero de 2013, parezcan tener cierto colchón jurídico… pero ni contando con la razón, si fuese el caso, la dejarían salir. Las consignas se imponen siempre y las de peña nieto son rígidas.

Pues bien, con el aeropuerto en proyecto –mismo que deberá terminarse, en su primera etapa, en 2020, lo que nos hace dudar sobre si un mandatario de otra filiación, sea de izquierda o derecha, se animará a inaugurarlo y a terminar de costearlo-, se le hace un guiño a Slim; y con los ferrocarriles se beneficia a las hermanas del más alto funcionario de la nación: Verónica y Ana Cecilia Peña Nieto, dos gotas de agua que corren por los senderos de Los Pinos para inquietud de la “primera dama” quien también busca alguna “compensación”. Esto es, como siempre.

¿Y las autopistas? Cuando menos ya no se cae en la parodia salinista de concesionar las rúas para luego “rescatar” a quienes debieron usufructuarlas durante cincuenta años; pero como se dieron cuenta de que su inversión no era redituable clamaron al gobierno por su “salvación” y enseguida llegó ésta con una nueva compra –nos costaron, entonces, el doble-, y la consiguiente rectoría gubernamental. Ahora parece que serán más cuidadosos: las utilidades están en quienes permanecen detrás de las grandes empresas constructoras favoritas del régimen. ¿Sus nombres? Todos ellos estaban, muy bien sentaditos, en el Palacio Nacional, aplaudiendo “como focas” cada sentencia presidencial. ¡Ah! Y para colmo, la propaganda oficial presume porque, dice, este ha sido el informe “menos criticado” de muchos años, desde la era delamadridiana. La demagogia desemboca en la lacayunería.

Debate

Mi colega y amigo, Mario Rosales Betancourt, insiste en que todas las consultas, cuatro, de realizarse, serían inconstitucionales porque la Carta Magna especifica que tal procedimiento no debe estar ligado a cuestiones económicas ni electorales. Y es evidente que la reforma energética tiene, como columna vertebral, el aspecto financiero –o el saqueo de nuestro subsuelo-; por otra parte, la postura del PRI para conocer de la ciudadanía si quiere o no modificar el número de legisladores, es obviamente electoral aunque el pequeño presidente del PRI –por su estatura mental, no física-, lo niegue. Lo evidente no necesita confirmación de un manipulador experto.

El caso es que, desde luego, la soberanía popular –otra vez el referente caduco para muchos, sobre todo los legisladores-, está por encima de las interpretaciones así como la justicia es superior a las leyes cuando están no interpretan la dinámica social o sirven sólo para blindar a dictadores y presidentes autócratas; o a los reyes quienes son “inimputables” por mandato… de ellos mismos; y luego alegan que son respetuosos de sus respectivas cartas magnas. Una falacia detrás de otra.

Si contamos la democracia como el gobierno del y para el pueblo, más allá de las normas, entonces no es posible substraerse de los millones de firmas –más de cinco, contando los aportes de la MORENA de López Obrador-, que coinciden con el imperativo de consultarle a la ciudadanía sobre la validez o no de la reforma energética, pactada en petí comité por priístas y panistas, estos últimos incapaces de actuar durante los doce años, dos sexenios, encabezados por mandatarios correligionarios. Y todavía los miembros del blanquiazul pretenden repicar las campanas de la victoria “cultural”, rescatando al yucateco Carlos Castillo Peraza quien murió en Bonn, en 2000, luego de renunciar al PAN y entregarse a otras debilidades, digamos, más personales.

Los absurdos se crean en donde los vacíos abundan. Y hace tiempo son mayores los huecos –hasta en los discursos de peña nieto- que los espacios cubiertos.

La Anécdota

Hace dos años, una amiga economista española, Pilar de nombre, me pidió que le explicara si sería sencillo para ella, en caso de un quebranto crítico mayor en su país –en donde los jueces suelen carecer de criterio-, adaptarse en México y conseguir empleo:

–Por desgracia –le respondí-, te sobra con el seseo. Allí se aplica la xenofobia al revés.

Tal fue el antecedente, para mí, de la arribazón de colonos españoles que aun conciben tener derechos sobre sus “antiguos territorios”, como ellos dicen. Y el gobierno, como el de Moctezuma, les ofrece el oro a cambio de muy buenas comisiones para las hermanas Peña Nieto en cuanto a los “trenes de alta velocidad”.