27 octubre, 2020

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Noticias del Valle de Toluca

¿Verdad o Mentira?

(Parte I de III)

Por CINCERON

Hasta ahora la inteligencia humana, sus creaciones, sus premoniciones, la visión de los sucesos en el vasto campo de la actividad cada vez más acelerada que realiza, se perpetua de distintas maneras; se discute un mismo suceso con opiniones diversas, opuestas en muchos casos (ortega y Gasset); se ha puesto en duda la veracidad de la historia; los héroes de pronto parecen ser los villanos de nuestras sagradas historias de libertad y justicia social, los emancipadores de tiranías pasadas resultan ser los verdugos de la sociedad quimera o los culpables de tal o cual circunstancia del presente y entonces surge la pregunta obligada ¿Quién dice la verdad?, ¿Por qué un mismo suceso es valorado como acertado y para otros es totalmente erróneo?, o es que existe la verdad en diferentes grados y matices? De tal manera que provoca una confusión colectiva de consecuencia impredecibles.

Esta discusión sobre el concepto de la verdad tiene tal importancia que su desconocimiento ha sido causa y origen de verdaderas catástrofes sociales, crímenes de lesa-humanidad; generaciones enteras que pasaron su existencia creyendo y aceptando una verdad inexistente; los mil años de la edad media es un referente obligado por la dimensión del tiempo y el espacio; un estilo de vida basado en el mito y la superstición, que cobro y pago con existencias sociales miserables y sometidas.

Pero también ha habido muchas voces desde tiempos inmemoriales que han insistido de muy diversas maneras sobre la importancia de la verdad,  Profetas, filósofos Santos, hombres de ciencia nos han advertido en diferente tiempo y espacio apegarnos a ella. Pero como saber si la verdad que se pregona es “verdadera”. Como saber si nuestros incansables esfuerzos están encaminados hacia la “ verdad que nos hará libres”(Jesús de Nazaret; Juan 8;32 NT) y por la cual estamos dispuestos a sacrificar todo ¡hasta nuestra propia vida¡.

Y cuál es la verdad?, esta interrogante es tan antigua como lo es el conocimiento mismo. Tratando de explicar la realidad con que ha convivido la humanidad, se han formulado infinidad de preguntas y respuestas; como nos formamos? De dónde venimos? a dónde vamos? Por y para que existimos? Etc…etc…, La teoría del conocimiento (epistemología), da cuenta de la evolución del pensamiento humano sobre este campo, en el convergen las distintas corrientes enfoques, visiones nutridas de mentes sabias de cualquier parte del mundo y de cualquier tiempo. Lo cual revela de inmediato que la verdad no es algo que pertenezca a alguien en particular: País, Región, Estado o persona. Del análisis que hace el científico Thomas Kuhn (1962), La verdad perdura hasta que se demuestra lo contrario, o sea hasta que haya un nuevo paradigma que ponga de cabeza la visión o verdad actual del mundo.

Esta discusión parece ser harto complicado, pero no lo es tanto si partimos de que las grandes verdades están compuestas de verdades más pequeñas y sencilla, las encontramos como principios, axiomas, leyes, teorías en las distintas ciencias en que se ha dividido los campos del conocimiento siempre y cuando estemos dispuestos a aceptar lo que al respecto señala Kuhn. Ha sido deseable, sobre todo para las sociedades más evolucionadas, me refiero a aquellas que han podido armonizar la prosperidad global con el bienestar de sus habitantes y su entorno, preparar a cada individuo para que tengan los conocimientos suficientes y por ellos mismos develen la verdad en cualquier acto de su vida.

Cómo afecta? o en que se traduce que una sociedad o un País desdeñe esta posibilidad de preparar a sus habitantes al nivel de racionalidad suficiente para descubrir la verdad. Son múltiples y devastadores los efectos que se registran cuando la preparación de las personas deja de ser la prioridad social. Un pueblo ignorante es presa facial de las ambiciones del poder. Los gobiernos tiranizan y se corrompen, se engendra en la sociedad frustración y odio que aunado a otra calamidad la pobreza se convierte en la formula exacta para derrumbar cualquier civilizaciones, imperio económico o cultural. Son pueblos o sociedades condenados a un largo e insuperable estancamiento. Tema nada nuevo tratado ya precisamente desde finales de la edad media y en los inicios del renacimiento, Estudiosos del desarrollo como Adam Smith, Malthus, Keynes, Marx, por mencionar algunos de los más notables han planteado desde diversas perspectivas teóricas las causas y factores que intervienen y determinan el desarrollo de unas sociedades y el rezago de otras, en donde definitivamente la calidad de las personas o sea la calidad del capital humano ha sido fundamental.

Planteado de esa manera, el desarrollo de cualquier núcleo social grande o pequeño, dependerá de la calidad de las personas que lo integran, calidad que está en función de su preparación, pero NO de la preparación ideológica-fanática que es capaz de inducir a actos irracionales contra su propia especie, tema al que retornare más adelante, me refiero a la preparación que se logra mediante el conocimiento de principios y leyes que rigen el universo, y la convivencia armoniosa entre los seres humanos; ordenadas en las distintas áreas del conocimiento, preparación que alimenta nuestro intelecto para dilucidar la verdad de las cosas, más allá de nuestros propias percepciones sensoriales. Una preparación tal, que permita a la inteligencia a partir del dato empírico, profundizar para lograr la comprensión, las causas y las razones de lo que acontece en nuestro entorno. En un sentido práctico nos capacite para ordenar nuestra propia vida.

Continuará…