Política En Tacones: Crisis Educacional

Por Ángel Omar Barbosa

México enfrenta actualmente una crisis estudiantil por dos razones que ahora ocupan la agenda pública, política y de medios: el paro protagonizado por los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional alimentado por la decisión federal de convertir al IPN, una institución y estandarte en materia de educación profesional a nivel nacional, en una institución que solo ofrece carreras técnicas; y el otro asunto más delicado conocido como Iguala-Ayotzinapa donde hasta hoy, después de más de un mes, aún se encuentran desaparecidos 43 estudiantes normalistas y como van las cosas difícilmente podrán dar con ellos.

Cuando se menciona al Poli no se puede pasar por alto el buen prestigio y los altos estándares de educación profesional que la institución ha ofrecido por más de 50 años y que ha sido sede de uno de los primeros canales de televisión a nivel Latinoamérica: Once TV. Cabe señalar que este canal ha superado con creces al nivel cultural que otros canales de transmisión abierta y es una buena opción para reconocer la buena calidad televisiva que México puede ofrecer a sus habitantes. Por desgracia el IPN ahora está en paro estudiantil debido a los cambios internos que la SEP interpuso en los ‘términos y condiciones’ del plan estudiantil. Se menciona que EPN presumió contar con mano de obra barata a los empresarios extranjeros para que se animen a invertir en México con el objetivo de que sus inversiones no sean tan costosas y su producción sea más productiva que en otros países.

Evidentemente no se contó con que el gremio estudiantil es uno de los más contestatarios a nivel internacional y que en este caso no sería la excepción. Los estudiantes exigieron la salida de su directora y piden que sea el mismo presidente quien elija al sucesor. Por si fuera poco lograron reunirse con el secretario de gobernación para pactar una mesa de acuerdos y resolver la situación que les competen. En las últimas reuniones realizadas en dichas mesas por los estudiantes politécnicos y los representantes de la Secretaría de Educación Pública solo se han llegado a 5 preacuerdos que, por mucho que celebren los de la secretaría, no deja más que ver que la situación tomará muchas horas para resolverse. Lamentablemente existen estudiantes que ya buscan desesperadamente el regreso a las aulas independientemente del conflicto actual. Si bien su voz no debe ser ignorada, ambas partes no toman en cuenta a quienes sin deberla ni temerla están siendo afectados, aquellos que por amor al estudio deben tomar vacaciones obligatorias hasta que los acuerdos se concreten y ninguno de los dos falte a su palabra y compromiso.

Es cierto que cuando un padre mira a su familia en momentos difíciles, lo peor que puede hacer es desaparecer y dejar sus problemas familiares al tío ‘favorito’. Lo anterior responde a una mala acción del ejecutivo al abandonar su puesto en la silla presidencial y no atender un caso que se ha salido de controlo por todos lados que se le quiera mirar. Enrique Peña Nieto se convirtió ahora en un fiel ejemplo de cobardía al dejar en manos de Miguel Ángel Osorio Chong el dilema de Iguala-Ayotzinapa que nunca debió salir de la jurisdicción guerrerense ni siquiera de las líneas divisorias de Iguala, aunque es más que obvio que los mismos dirigentes de aquel municipio perpetraron la barbarie por temor a que los normalistas boicotearan una presentación de la esposa del expresidente municipal Luis Abarca.

Para entender la magnitud de este lamentable y vergonzoso episodio en la historia de muchos lamentables y vergonzosos episodios debemos mirar lo más obvio sin perder de vista las aristas que esto conlleva. Los padres de los desaparecidos utilizan una frase que posiblemente haya tomado una perspectiva más clara; si tu hijo fuese el número 44 también lo buscarías. La esperanza de que los normalistas sean encontrados con vida sigue muy presente en las mentes de los padres que son después de los normalistas las víctimas directas de este acto de prepotencia y falte de inteligencia. Lo que el gobierno municipal no previó fue la gran ola de ciudadanos a nivel municipal, estatal, federal e internacional que iban a alzar la voz en favor de encontrarlos con vida.

Sin embargo, la esperanza de ellos cada vez se mira más lejos conforme pasa el tiempo y ni sus rastros. Las voces de quienes dicen saber la verdad ayudan a que la confusión y la verdad se miren con el mismo cristal. El padre Alejandro Solalinde, Director de la casa de refugio para migrantes ‘Hermanos en el Camino’, dijo que recibió un “testimonio” de tres en el sentido de que algunos de los normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde el 26 de septiembre, fueron quemados vivos. Sus declaraciones no hicieron más que indignar a los padres de las víctimas y otorgarle un citatorio en la PGR para declarar en el caso, y es que sus comentario no es de lo más alentador ni de lo más esclarecedor, los padres tienen el derecho obligatorio de saber la verdad de lo que sucedió con sus hijos y en caso de que el padre Solalinde haya dicho la verdad necesitará más que unas confesiones en el púlpito para soltar una declaración de esa magnitud.

Por lo que concierne al jefe del ejecutivo no es justificable en ningún momento el hecho de que haya abandonado su lugar en la silla presidencial para presumir en China y en el G-20 sus avances en todas las materias que guste y mande con las reformas constitucionales cuando un asunto tan evidente de inseguridad, prepotencia y corrupción se esté apoderando de la ideología de los mexicanos por un asunto tan indigno como este. Sería muy ingenuo de mi parte creer que está pensando que cuando regrese las cosas ya se hayan calmado. Perdón, pero si esa es la idea, lo invito a que mire los actos vandálicos en las oficinas del Pan en Guerrero, las puertas de Palacio Nacional, el Palacio de Gobierno de guerrero, la estación del metrobús de C.U. y las múltiples manifestaciones que se han dado por todo el país para dar con los responsables para hacerles justicia pero sobre todo, para dar con el paradero de los estudiantes desaparecidos con la difícil pero no imposible posibilidad de que sigan con vida y puedan regresar a los brazos de sus familias. No justifico estos actos destinados a deteriorar las instalaciones urbanas, pues es a todas luces un claro ejemplo de cobardes que solo buscan un evento como este para causar disturbios de esta magnitud, porque si no tuviesen una razón como esta o una marcha del 2 de octubre no serían capaces ni de arrojar un huevo a las ventanas de la PGR. Sin embargo, son evidentes las luces rojas que se prendieron en las altas esferas del gobierno por su falta de resultados ante este lamentable suceso y que si no dan con la verdad pronto será mejor que se preparen porque lo que sucedió en estos actos vandálicos será solo el calentamiento de lo que podría avecinarse.

Ya no hablemos de quienes con una clara falta de cerebro abren el hocico y al momento son callados como Ana Alidey Durán Velázquez quien ahora es la Lady CAASIM, porque es hija de Araceli Velázquez Carrasco, dirigente del sindicato de trabajadores de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales en Hidalgo. En su cuenta de Facebook posteó: “luego porqué los queman… NACOS” al referirse a la quema de la puerta de Palacio Nacional. Quien le hizo segunda fue Luis Adrián Ramírez Ortiz, secretario de organización del Frente Juvenil Revolucionario del PRI cuando se refirió al caso, clamó por el regreso de Díaz Ordaz. Luego de ser apaleado por las redes sociales decidió cerrar su cuenta, no sin antes escribir un mensaje: “quieren paz que se dediquen a estudiar a trabajar (…) al rato que sus papás no anden de llorones cuando sus retoños resultaron unos delincuentes como estos”.

Es claro que las altas esferas no tiene la capacidad intelectual para conocer el clamor y la desesperación de los ciudadanos al enfrentarnos a la inseguridad, a la injusticia, a la corrupción, a la impunidad. De hecho se ha visto, como en este caso, que son ellos los responsables de los adjetivos antes mencionados. Para un ‘junior’ es fácil criticar desde su mansión de lujo o su departamento en Polanco de la situación en México cuando ellos ni siquiera saben cómo funcionan los torniquetes del metro ni necesitan una tarjeta del metrobús para viajar. Solo así se entiende la apatía que reflejan cada vez que abren la boca para hundirse en su podredumbre cerebral. Desde allí no se resolverán los problemas, desde ese punto de vista, las cosas no cambiarán, mucho menos mejorarán. Solo la voz de quienes somos mayoría será la respuesta a todo lo que nos acecha como ciudadanos, nosotros seremos quienes demandaremos justicias a partir de nuestros actos de honestidad y responsabilidad. Destruir las instalaciones solo demuestra que seremos igual de neandertales que aquellos que dicen las cosas sin pensar, sin mencionar el hecho de que aparte de que los responsables no caen, se debe invertir una gran cantidad de dinero para resarcir los daños a las propiedades ultrajadas… luego nos quejamos de que el dinero no rinde y mucho menos en manos de quienes se ofrecen a reparar los deterioros y se quedan con un tajo de ese pastel.

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