28 noviembre, 2020

La Balanza Prensa la Noticia

Noticias del Valle de Toluca

Rafael Loret de Mola – Alternativas Facciosas

RAFAEL LORET DE MOLA

*Alternativas Facciosas
*Los Recursos de Genaro
*Los “Ex”… a sus Casas

Por Rafael Loret de Mola

Andrés Manuel López Obrador, dos veces candidato a la Presidencia con distintas coaliciones partidistas pero con la base del PRD del que fue fundador en 1989 al extinguirse el Frente Democrático Nacional, ya está en pleno proceso para formar otro partido, MORENA –Movimiento de Regeneración Nacional que, por supuesto, toca fibras sensibles de los mexicanos con acendrada devoción por la “morenita” del Tepeyac-; lo mismo hizo Elba Esther Gordillo cuando ya no tenía cabida en el PRI y al pie de su expulsión de este partido al indisciplinarse contra la candidatura presidencial de Roberto Madrazo en 2006 y llevar a su instituto político a la sima, a lo más bajo de las militancias.

Rafael Loret de Mola - Alternativas Facciosas

Y poco falta para que el ex presidente, vicente fox quesada -¿cómo fue que pudo durar seis años en Los Pinos sin que se vinieran abajo las torretas de la residencia oficial?-, siga una senda parecida para justificar lo “buen mexicano” que dice su consorte, marta, la de las muchas faldas, que es. De acuerdo a este criterio, contrastante con cuanto mantuvo en sus días de idilio panista, no se requiere de un partido para demostrar el patriotismo… aunque él fuera quien pusiera trabas insuperables a las candidaturas llamadas independientes para privilegiar el continuismo sectario así fuese con un personaje quien nunca le simpatizó por sus desplantes, sobre todo por las tardes y noches, propios de un bravucón de cantina.

Tres casos de escisiones escandalosas en sendos partidos con mayor representatividad en el Congreso de la Unión, las legislaturas locales y los gobiernos estatales aun cuando en éstos buena parte de los “opositores”, beneficiados por alianzas incomprensibles, provengan de un PRI incapaz de privilegiar las candidaturas naturales insistiendo en postular, imponiendo, a personajes afines a la directiva y/o a los mandatarios estatales quienes, supuestamente, están prestos a “garantizar” a toma y daca el relevo en pro de su propio partido con uso descarado de los fondos públicos bien disimulados. Lo malo fue cuando entró a la competencia “altruista” el gobierno federal para tratar de llevar agua a su molino con muy pobres resultados.

De lo anterior desprendo una tendencia sostenida desde hace dos décadas cuando menos, muy a pesar de los académicos de “cuello blanco” –digamos el muy “elbista” Alfonso Zárate, a quien algunos llaman maestro sin serlo acaso para igualarlo a su patrona encarcelada-, quienes la negaron porque ellos no se daban cuenta: la representatividad, a la baja, de los partidos políticos dada la pérdida sustantiva de credibilidad y la ausencia de liderazgos frescos, naturales, que marchen de la mano con las justas demandas generales que, desde luego, jamás son suicidas. Pese a la obviedad del hecho, los analistas a sueldo no quisieron apreciar el fenómeno que fue desdeñado y marginado por parecer exagerado; ya hemos visto, cuánta razón teníamos al enunciarlo hace dos lustros. Porque, a partir de entonces, las escisiones y las puestas a salvo de personajes claves han demostrado la inutilidad de sostener un sistema de partidos cuando cunden los usos facciosos y no los democráticos, esto es cada vez que se imponen criterios contra la voluntad de la mayor parte de quienes integran tal o cual instituto político.

Por ejemplo, los voceros Panistas anunciaron que sus militantes decrecieron porque se terminó “el chambismo” con el final de las administraciones presidenciales de este partido, pero no dijo que la salida masiva iba a ser tan grave y con inclusión de un ex mandatario de la República quien abrevó en el PAN hasta absorberlo todo, como el centro neurálgico del país ha ido bebiéndose las cuencas acuíferas más importantes del occidente y el litoral del Golfo. Insaciable, el señor fox, alentado por su señora igualmente ambiciosa –ya hasta quiera abrir un piano-bar en el templo faraónico de San Cristóbal antes de “Las Poquianchis”-, expresó que su movimiento, en 2000, había superado la estructura partidista que le lanzó; ingrato, ignoró a los dirigentes y se puso a actuar con el autoritarismo propio del viejo priísmo… anunciando, hipócritamente, que le ponía fin en su primero y único informe trimestral rendido en mayo de 2001. Ni sumar los meses sabía. Una vergüenza de la que todavía cuesta recuperarse.

Por su parte, la señora Gordillo, pretendió darse el lujo de ser secretaria general del PRI y coordinadora de su bancada en la Cámara baja al mismo tiempo; y cuando le dijeron que no –lo hizo el presidente entonces del partido, Madrazo-, montó su propia rabieta y acabo financiando, con descaro, la fundación de otro partido, el PANAL, imponiendo su militancia a quienes pretendían seguir gozando de los privilegios pecuniarios del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en lucha abierta con la Coordinadora (CENTE), en donde se mantuvo, hasta el golpe final, negociando de manera soterrada su permanencia a punta de chantajes de la más baja calaña. Ahora, después de sus bravuconadas histéricas, anda muy quietecita en la prisión de Tepepan sin animarse a escribir algo sobre la reforma educativa ya aprobada por los legisladores; ya seba cómo actúan las mafias del poder o se repelen una a otra. Y no es tan ingenua como para perder, de pronto, la gran avanzada hacia la prisión domiciliaria. Pero, ¿se le seguirá permitiendo ejercer el mando de un gremio profundamente ofendido por la manipulación abyecta? ¿O acaso la supuesta “maestra” debe ser vista como una especie de Artemisa, diosa entre los griegos, capaz de traspasar rejas y muros al antojo de sus supuestos agobios de salud?

Y en la misma línea, quiéranlo o no sus incondicionales –tan indignos como los mercenarios-, López Obrador negoció, abiertamente, la fundación de MORENA con los cabilderos de peña nieto. Por ello, claro, fueron limitadas y más bien superficiales sus protestas el primero de diciembre aunque sus pocas explosiones verbales fueran el pretexto para dar el banderazo de salida a los vándalos, manejados por genaro garcía luna en aprovechamiento de los vacíos de poder en las policías –de hecho la del Distrito Federal, de la cual forma parte el cuerpo de Granaderos, de infelices antecedentes-, mantuvo capacidad de maniobra ese día y pudo fraguar el montaje para ensuciar la imagen de la asunción de Peña. Tal fue su especialidad, con el apoyo de los medios masivos, a lo largo de su gestión y es lo mismo que reclama el gobierno de Francia en el complejo caso de Florence Cassez a quien los errores procesales, de enorme magnitud, le deberían situar lejos de la prisión aun en el caso de que fuese culpable. ¿Es éste o no un estado de derecho? Hasta esta condición perdimos a los ojos de quienes no entienden como puede armarse una captura de secuestradores especialmente preparada para las cámaras de televisión.

El tal garcía luna, ahora en Miami como adelantamos y al frente de una consultoría privada, se refugió en la investidura de calderón para ser protegido pese a las tantas denuncias que penden en su contra. Por aquí debe comenzar la prometida reestructuración de las instituciones de seguridad pública, no sólo con la desaparición de la secretaría del ramo como una especie de sentencia moral. No basta, ni mucho menos, con eso. El clamor es suficientemente claro y fuerte que ni el blindaje de Los Pinos puede detenerlo; pero el presidente Peña no puede, ni quiere, mostrar sus cartas e intentar revertir su escañada de corrupción aunque esté ahíto de cometer atrocidades jurídicas… como Carlos Salinas en 1989.

Debate

La recién estrenada Canciller, Claudita Ruiz Massieu Salinas, debiera tener en su agenda bilateral –esto es la destinada a conservar un estatus digno con el poderoso vecino del norte, intransigente y soberbio-, dos asuntos de la mayor envergadura para intentar cambiar las condiciones lacerantes rescatando parte de la soberanía perdida, digamos exaltando de nuevo los principios de autodeterminación y ni injerencia asentados en la histórica Doctrina Estrada. Pero además, es necesario construir un diálogo sobre las cuestiones más álgidas:

1.- La escasa atención de las autoridades estadounidenses sobre los grandes “capos” asentados en su país, esto es desde los “padrinos”, acaso infiltrados hasta el Capitolio –como aquí lo están no pocos legisladores-, capaces de mantener las redes de distribución a lo largo de uno de los territorios más extensos del mundo, hasta sus descargas en las doscientas ciudades de mayor consumo de la Unión Americana y pueblos aledaños. El ejercicio se realiza con absoluta impunidad y sin que, siquiera, se informe al respecto. Toda la carga de la sangre corresponde a México, el pico del triángulo con Guatemala y Colombia en donde sigue la producción de cocaína pero bajo el mando del célebre mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán quien se atrevió a amenazar de muerte, por teléfono y en mayo de 2008, al entonces gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, quien debió reforzar su seguridad ante la tremenda “impertinencia” que le alteró el pulso.

2.- No es tolerable que no se regule la compraventa de armamentos de grueso calibre que nutren a los gavilleros mexicanos y los criminales sin más ideología que el dinero, además de perpetuarse matanzas como las recientes en Connecticut y Aurora, una población pequeña víctima por segunda vez de una matanza a todas luces perpetrada a causa de la enajenación juvenil por efecto de los juegos violentos –entre ellos los cibernéticos-, y la tremenda facilidad para adquirir metralletas, fusiles y todo tipo de utensilios para las masacres.

No se olvide que a lo largo de nuestra frontera norte, existen mil cuatrocientas armerías, lo que da uno promedio de una cada dos kilómetros, y que de ellas se extrae el contrabando más productivo, luego del tráfico de drogas, organizado por uno de los grandes socios de los mandatarios mexicanos, desde ernesto zedillo hasta el presente, el lagunero Jaime Camil Garza, una de las figuras más intocables de nuestro deplorable establishment. Lo he denunciado tantas veces que hasta creen algunos que me mueve cierto rencor contra Televisa porque allí hizo carrera su hijo, del mismo nombre, con creciente éxito; pero se olvidan que el mío también está allí y no por ello voy a callar lo evidente. Cada cosa en su lugar.

Tal esperamos, cuando menos, los mexicanos del nuevo Canciller con escasas estrellas en la materia.

La Anécdota

El extinto Manuel Camacho Solís, cuando era regente de la ciudad de México en la era salinista, me dijo:

–Los ex presidentes deben entender la regla de oro de nuestro sistema: que no hablen cuando dejan sus cargos porque ya hablaron, de más, en todo el sexenio.

¿Y tal fórmula, acaso, no es aplicable a los ex candidatos, sobre todo a los repetidores, que con tanto apego, sinuoso además, protegen a no pocos ex priístas con larga cola y corta lengua?